Se afirma que el peronismo, a pesar de sus divisiones, siempre tiende a unirse debido a sus "ansias de poder". Se ejemplifica con el cambio de opinión de Alberto Fernández respecto a Nisman y la afiliación de Santiago Cúneo al PJ, a pesar de sus declaraciones previas.
Se plantea la duda sobre si este peronismo unido será capaz de presentar una alternativa sólida frente a Javier Milei, o si se trata de una unión basada en viejas ideas y estructuras que ya no resuenan.