El expresidente colombiano Gustavo Petro interpuso una denuncia ante la Corte Penal Internacional contra su sucesor, Abelardo de la Espriella, acusándolo de delitos de lesa humanidad por supuesta persecución política.
Petro radicó la denuncia antes de entregar el cargo, amparándose en su investidura presidencial y en el Estatuto de Roma. La acción legal se suma a la condena de Petro por el asesinato de los líderes sociales James Flor y María Ovidia Paletor, militantes del pacto histórico, elevando a 103 la cifra de líderes comunitarios asesinados en el país en lo que va del año.