Se cuestiona la realización de un acto político frente a la casa de Cristina Kirchner, actualmente bajo arresto domiciliario, por considerarse una provocación a la justicia y una violación a las condiciones de su detención.
Máximo Kirchner organizó el evento, que se interpretó como un intento de posicionarlo políticamente de cara a futuras elecciones y de presionar a la justicia en el marco de la causa "Los Sauces".
Se critica la aparente impunidad con la que se manejan ciertos sectores políticos, desafiando las órdenes judiciales y generando un clima de confrontación.