Se critica duramente la decisión de Javier Milei de realizar una cadena nacional sobre las Malvinas, tildándola de "porquería" y cuestionando el uso de recursos para un tema que, según algunos, no amerita tal convocatoria. Se acusa a ciertos periodistas de atacar al gobierno incluso cuando se defienden intereses nacionales.
Se defiende la importancia estratégica de la Causa Malvinas, argumentando que es el tema más importante para los intereses vitales de la nación. Se critica a quienes "lloran" por el uso de la cadena nacional, sugiriendo que podrían estar defendiendo intereses extranjeros.