El personal de fuerzas de seguridad y militares en Argentina percibe salarios que se encuentran por debajo de la línea de pobreza, según se desprende de un análisis de la situación salarial actual. Los sueldos de los agentes de policía, cabos primeros y sargentos rondan entre los 900 mil y 1.6 millones de pesos, mientras que los comisarios generales y comisarios inspectores tendrían salarios superiores. Sin embargo, se destaca que estos montos son insuficientes para cubrir las necesidades básicas.
La situación se agrava al considerar que muchos de estos trabajadores, a pesar de sus bajos salarios, deben recurrir a trabajos adicionales para complementar sus ingresos. Se menciona que los aumentos salariales otorgados recientemente, como el del 6% trimestral o el bono de 50 mil pesos, son insuficientes para equiparar la inflación y mejorar la calidad de vida del personal.
Además de los salarios base, se discuten los adicionales por zona, servicios y tareas de custodia, que buscan compensar la precariedad. Sin embargo, la percepción general es que la remuneración actual no refleja la responsabilidad y las exigencias de las funciones desempeñadas, llevando a muchos a situaciones de vulnerabilidad económica.