Se repiten las declaraciones del presidente Javier Milei sobre tener su futuro asegurado y su disposición a dar conferencias, restando importancia a su rol presidencial si no es reelegido.
Se critica esta actitud, sugiriendo que un presidente debe tener un compromiso genuino con el país y no desentenderse de su gestión, especialmente considerando que aún le resta tiempo de mandato y decisiones cruciales por tomar.
Se plantea la disyuntiva entre el modelo actual y la posibilidad de volver a modelos del pasado, dejando la decisión final en manos de los argentinos.