El programa critica duramente a Javier Milei por sus declaraciones sobre los salarios, especialmente los de los empleados públicos. Se desmiente la afirmación del presidente de que los salarios reales están empatados o bajando, y se le acusa de hacer "cuentas deshonestas".
Se argumenta que Milei prometió echar "ñoquis" pero terminó despidiendo a miles de empleados que trabajaban honestamente. Se enfatiza que el presidente nunca prometió bajar el sueldo a policías, maestros, médicos, etc., y se cuestiona la moralidad de celebrar la reducción de salarios de quienes son esenciales para la sociedad, como médicos y maestros.