Se critica el sistema electoral español que permite al partido que no ganó en votos ni distritos, pero obtuvo mayoría parlamentaria, formar gobierno, como en el caso de Pedro Sánchez.
Se argumenta que, si bien España es una democracia, el electorado debe ser consciente y votar masivamente por la oposición si desea un cambio. Se mencionan intercambios entre policía y manifestantes sin mayor gravedad.