Se planteó la necesidad de armar un nuevo discurso polarizante en Argentina, superando la falta de candidatos claros en la tercera o cuarta posición. Se argumentó que mejorar la industria y federalizarla es sinónimo de mejorar la soberanía de la sociedad.
Se criticó el modelo económico de los últimos 20 años, tildándolo de insustentable por tener precios y tarifas pisadas, y una economía cerrada que no competía con el mundo. Se destacó que el gobierno actual busca la sustentabilidad económica a largo plazo para poder crecer.
Sin embargo, se planteó la interrogante sobre la sustentabilidad política del modelo, preguntándose si la gente que está pasando mal por los costos de la transformación votará a Milei. Se comparó a Milei con Churchill, quien ganó la guerra pero perdió la elección posterior, sugiriendo que la gente vota por la necesidad del momento.
Se mencionó que el kirchnerismo y sus socios buscan meter miedo y jugar al fracaso del gobierno actual. Se afirmó que la única receta que les queda es esa, y que no se puede combatir al populismo con más populismo. Se indicó que la gente vota según su bolsillo y no intelectualiza tanto las decisiones.