La generación de empleo formal se presenta como un punto crítico en el inicio de la campaña electoral. A pesar de que el gobierno argumenta que no se generan puestos de trabajo formales desde hace tiempo, la ralentización en la creación de empleo preocupa y genera debates.
Se recuerda la memoria colectiva sobre la pérdida de empleo a finales de los noventa, lo que obliga al gobierno a prestar atención a este tema sensible. La oposición ha comenzado a capitalizar esta preocupación, tanto en el Congreso como en la calle.