El fiscal criticó la idea de que el derecho penal es un instrumento de represión y que el abolicionismo pueda influir en la mentalidad de los fiscales. Considera que el derecho penal debe ser aplicado con seriedad y que la carrera de derecho a veces se enseña como una serie de obstáculos para evitar la pena.
Cuestionó la teoría de la corresponsabilidad social, que sugiere que todos somos responsables de que alguien robe. Si bien reconoce que las condiciones sociales influyen, enfatiza que la decisión individual de delinquir es fundamental. La mayoría de las personas, a pesar de las dificultades, se esfuerzan y saben que robar, dañar o matar está mal.