El fiscal expresó su desacuerdo con la figura de la conciliación en el código procesal penal, ya que considera que a veces permite a los delincuentes evitar consecuencias reales tras cometer delitos.
Prefiere no aplicarla, a menos que sea estrictamente obligatorio, argumentando que la reparación económica no siempre compensa el daño causado y que la aplicación de esta figura puede ser una "renuncia total al sistema penal".