El fiscal planteó la duda sobre quién controla realmente a fiscales y jueces, y si las herramientas e instituciones existentes se utilizan de manera efectiva o si persisten sesgos ("mafia").
Relató su experiencia de haber enfrentado 14 causas judiciales paralelas a un juicio político, sugiriendo que esto puede ser una táctica para presionar o desacreditar a los funcionarios.