El fiscal cuestionó la efectividad de la lucha contra el narcotráfico en Argentina, planteando dudas sobre si se está librando una "buena batalla" y si las fuerzas de seguridad están saneadas. Señaló la paradoja de que las fuerzas de seguridad, en lugar de denunciar la corrupción, a veces la encubren o participan de ella.
Considera que la solución para combatir el delito y la inseguridad de manera efectiva sería la creación de una agencia de investigaciones independiente, similar al FBI, con un acuerdo del Senado para garantizar su autonomía. Lamentó que la policía no denuncie casos de corrupción estatal, ya que hacerlo podría implicar el despido del denunciante.
También expresó su extrañeza por la cantidad de funcionarios que buscan un puesto en Comodoro Py, a pesar de que teóricamente el sueldo es el mismo que en otras fiscalías. Cuestionó por qué algunos funcionarios dejan todo para ir a Comodoro Py, sugiriendo que podría haber un manejo de poder o intereses ocultos.