El fiscal cuestionó la formación académica en derecho, señalando que no existe una materia específica sobre investigación penal, lo que obliga a los fiscales a adquirir sus conocimientos a través de la experiencia y el "prueba y error".
Argumentó que la práctica y la experiencia son cruciales y, a su juicio, no se valoran suficientemente en la selección de magistrados, a diferencia de los títulos académicos.