El fiscal planteó la disyuntiva entre jueces influenciables y jueces independientes, comparando la "mafia" que logra colocar a sus protegidos con la figura del juez honesto que garantiza el derecho.
Alegó que, incluso durante el gobierno anterior, muchos jueces nombrados por el kirchnerismo actuaron con independencia y realizaron su trabajo, lo que demuestra que la calidad del magistrado es más importante que quién lo designa.