Un informe técnico sobre la tobillera electrónica de Cristina Kirchner revela zonas grises respecto a su ubicación y movimiento dentro de su domicilio.
El informe indica que el GPS no permite establecer con precisión el espacio físico en el que se encuentra, generando dudas sobre el control efectivo de su arresto domiciliario.
Se cuestiona la fiabilidad del dispositivo y se menciona que el juez Rodrigo Jiménez Uriburu tiene puntos que le llaman la atención, como el uso limitado de la terraza por parte de la expresidenta.