Se debate la estrategia del kirchnerismo y sus socios, quienes apelan a meter miedo y pronosticar el fracaso del gobierno actual. Se argumenta que la única receta que les queda es generar incertidumbre sobre el futuro del país.
Desde el oficialismo, se reconoce el esfuerzo que está haciendo la gente y la necesidad de avanzar a mayor velocidad en la implementación de políticas microeconómicas, pero sin volver al modelo anterior. Se enfatiza la conciencia sobre las dificultades que atraviesa la población y la industria.