La familia de Mariano Martínez relata los desesperados momentos vividos durante la búsqueda, incluyendo la radicación de la denuncia y la incertidumbre de la primera noche.
Se movilizaron por distintas zonas, buscando datos y rastros de Mariano, mojándose y recorriendo lugares como las garitas de los bañeros.
Un dato clave surgió de una ferretería, indicando que Mariano había tomado el colectivo 275, lo que reavivó la esperanza de encontrarlo.