Las Islas Malvinas representaban un déficit fiscal para el Reino Unido hasta el descubrimiento de petróleo, lo que cambió la ecuación económica.
El gobierno de Arturo Illia aprovechó la oportunidad, considerando la presión diplomática internacional y la política democrática británica que generaba costos insostenibles.
Se menciona que el retroceso militar iniciado con el general Galtieri no ha podido ser recuperado, a pesar de las políticas implementadas.