El presidente Javier Milei, en un discurso en Chile, se refirió a la necesidad de la derecha de organizarse y profundizar lazos de amistad frente a un "adversario regional y global" que, según él, piensa y se apoya transnacionalmente. Comparó esta situación con la influencia de la Unión Soviética en los partidos comunistas del siglo pasado.
Milei utiliza el término "comunismo" para englobar un pensamiento de izquierda intervencionista, en contraposición a su visión liberal-libertaria. Se interpreta que busca posicionarse como líder de la derecha regional, con una construcción ideológica que, según algunos analistas, podría tener la firma de Santiago Caputo.
Se cuestiona la validez del discurso sobre el "comunismo" en la actualidad, señalando que incluso dentro de la propia derecha existe escepticismo sobre la existencia de tal amenaza. La estrategia parece ser definir como "comunismo" todo aquello que no se alinee con su propio pensamiento, buscando así consolidar un bloque ideológico propio.