El presidente Javier Milei reafirmó su compromiso con el rumbo económico del país, asegurando que se cumplirán las promesas de campaña. Proyectó un escenario de menor inflación, mayor crecimiento y empleo, con salarios mejorados y una reducción de la pobreza y la indigencia.
Milei expresó su confianza en el electorado argentino para confirmar el cambio y lograr que el país se convierta en una potencia mundial en las próximas décadas. Comparó su modelo con "el modelo del fracaso" y defendió su estilo de comunicación, a pesar de ser considerado poco ortodoxo.