El conductor del programa critica la postura de ciertos sectores del peronismo respecto al ajuste económico y el empleo, mencionando que la UIA (Unión Industrial Argentina) ha advertido sobre la caída del empleo.
Señala que algunos dirigentes, como Parrilli, tuvieron una relación tensa con la UIA, llegando a desearles la quiebra. El conductor ironiza sobre esta situación, sugiriendo que ahora les "tocó" la política económica del gobierno actual.
Además, se hace referencia a la figura de Máximo Kirchner, quien se habría quedado "mudo" ante estas declaraciones.