La posición del Reino Unido respecto a negociar la soberanía de las Malvinas se mantiene firme, según declaraciones recientes de su vocero gubernamental, descartando sentarse a negociar.
Se evalúa la hipotética situación en la que Estados Unidos retire su apoyo a Gran Bretaña, lo que podría abrir una ventana para una negociación. Sin embargo, la postura británica actual es de resistencia a cualquier diálogo sobre la soberanía.