Se establece que la responsabilidad de la Cuestión Malvinas recae en la Cancillería argentina, la cual articula con diversos dispositivos del Estado como el Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior.
Se menciona que la CIDE (Coordinación de Inteligencia y Estrategia de Defensa) brinda insumos e informes periódicos sobre determinadas situaciones, pero se aclara que no tiene poder de decisión.