El abogado Fernando Soto explica que la nueva ley penal juvenil prioriza la rehabilitación, especialmente para los menores, debido a su mayor flexibilidad mental.
Se enfatiza que la prisión no será la primera opción para los jueces, quienes deberán investigar los hechos y considerar alternativas como el monitoreo, la escolaridad y el control familiar.
Para delitos graves como homicidios o lesiones, se aplicarán responsabilidades mayores, pero se busca evitar la prisión automática.
Se menciona la posibilidad de eximición de pena en ciertos casos, con la inclusión de la participación de la víctima en el proceso.