Se acusa a Milei de utilizar el reclamo de soberanía sobre las Malvinas para "recuperar terreno de cara al daño electoral" y como "prenda de negociación" con Estados Unidos o en disputa con Gran Bretaña.
Se lo tilda de "títere de Trump" y "candidato confeso de la criminal de guerra Margaret Thatcher", exigiendo la salida de "ingleses de Malvinas" y "yanquis de América Latina".