Se debatió la estrategia de Javier Milei respecto a las Islas Malvinas, con la especulación de que su postura podría ser una táctica para obtener apoyo político y mejorar la imagen internacional de Argentina. Se mencionó la posibilidad de que Estados Unidos, a través de Donald Trump, apoye el reclamo argentino como una forma de presionar a Inglaterra y fomentar la venta de armas.
Se cuestionó la autenticidad de este acercamiento, sugiriendo que la "luna de miel" con Milei podría terminar si Inglaterra deja de comprar armas estadounidenses. La figura de Margaret Thatcher fue evocada como un símbolo de la resistencia argentina en la guerra de Malvinas, contrastando con la aparente simpatía de Milei hacia ella.
La conversación giró en torno a la desconfianza general hacia los políticos y la priorización de los intereses económicos por encima de la defensa de la soberanía. Se expresó la esperanza de que, a pesar de las críticas, Milei mantenga una postura firme en defensa de las Malvinas, aunque con la advertencia de que las alianzas políticas pueden ser volátiles.