Se enfatiza que defender la soberanía y recuperar las islas requiere una Argentina políticamente relevante, económicamente influyente y militarmente respetable.
Se destaca la ubicación privilegiada y los recursos de Argentina para un rol central en el nuevo orden global.
Se menciona la confianza en aliados para el reclamo pacífico de Malvinas y se pide a los amigos de Argentina que no miren a otro lado ante la vulneración de la soberanía.
Se insta a la dirigencia política, económica y social a unirse en la defensa de Malvinas, considerándola una causa justa e indispensable para el futuro del país.