El mundo se reconfigura rápidamente, y las grandes naciones competirán por recursos estratégicos para el crecimiento futuro impulsado por la inteligencia artificial. La Antártida será un foco de interés clave en esta competencia.
Argentina tiene una presencia histórica en la Antártida y una ubicación privilegiada en el Atlántico Sur. Asegurar la preeminencia en esta región es una cuestión de supervivencia nacional, no un capricho político. Cualquier avance sobre las Islas Malvinas será considerado una violación a la seguridad nacional.