Se aborda la postura argentina sobre Malvinas, en contraste con la declaración del secretario de defensa británico Wes Stritching, quien afirmó que las islas son británicas por elección de sus habitantes. Argentina sostiene que la población fue "implantada" y no tiene derecho a la autodeterminación.
Esta posición, reafirmada por el presidente Milei, se alinea con la sostenida históricamente por Argentina en Naciones Unidas. Se menciona que esta postura difiere de declaraciones previas del propio Milei y de la canciller Mundino, pero se resalta el cambio de discurso presidencial.