Se debate la concepción de una "base integrada" en Tierra del Fuego, clave para la defensa y el control del Atlántico Sur. Alejandro Luis Corbacho, director del Observatorio de Seguridad y Defensa de USEMA, explica que esta base potenciaría las capacidades de Argentina, sirviendo de apoyo logístico a la Antártida y al monitoreo del extenso territorio argentino.
Se desestima la crítica de la oposición que sugiere una entrega de la base a Estados Unidos, calificándola de "cinismo". Se recuerda que gobiernos anteriores permitieron la instalación de una base satelital china, mientras que la base argentina, de ser utilizada por aviones estadounidenses, sería bajo acuerdos de defensa que benefician a Argentina.
La discusión también aborda la importancia de Vaca Muerta para la economía argentina y la necesidad de mejorar la capacidad de defensa, contrastando la inacción pasada con los avances actuales. Se menciona la estrategia de utilizar incentivos económicos y sanciones como herramientas diplomáticas y de disuasión frente a proyectos como el de Sea Lion en las Malvinas.