Se plantea la duda sobre si la proyectada base naval conjunta en el sur beneficiará a Argentina o geopolíticamente a Estados Unidos, especialmente considerando la posibilidad de una "base mixta". Se compara la iniciativa con un cantante de rock que incluye un tango, generando aceptación pero también interrogantes sobre la estrategia.
Se cuestiona la viabilidad de la propuesta en el contexto de la política exterior argentina, mencionando la necesidad de un cambio de discurso y la dependencia de otros países. La pregunta sobre el rol de Chile y Punta Arenas en el abastecimiento a Malvinas queda abierta para futuras discusiones.