Se critica la construcción de una base naval en Tierra del Fuego como una medida bélica y un discurso agresivo, especialmente considerando la situación económica de Argentina.
Se cuestiona la capacidad de Argentina para hacer frente a potencias extranjeras y se duda del real apoyo de Trump, sugiriendo que podría implicar a Argentina en conflictos.
Se menciona la posibilidad de que Estados Unidos instale una base en la zona, lo que agravaría la situación.