El reciente acuerdo entre Argentina y Chile sobre el Estrecho de Magallanes marca un hito en las relaciones bilaterales. El presidente argentino reconoció la jurisdicción chilena sobre el estrecho, desactivando potenciales conflictos.
A cambio, el presidente chileno expresó su apoyo a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y, crucialmente, se comprometió a no brindar apoyo logístico a las islas desde Punta Arenas. Esta decisión pone fin a una vía de aprovisionamiento que afectaba los intereses argentinos.
El intendente de Punta Arenas manifestó su desacuerdo con la medida, evidenciando tensiones internas en Chile. Sin embargo, la decisión del presidente Kast se considera firme y busca fortalecer la posición argentina en la disputa por las Malvinas.