La política de Estado sobre Malvinas, retomada por el presidente Milei, se basa en el consenso y en instrumentos como la ley Pino Solanas, manteniendo la distinción entre seguridad interior y defensa nacional.
Esta política ha sido consistentemente aplicada por gobiernos anteriores como los de Alfonsín, Menem, Macri y Alberto Fernández, y busca incrementar el costo del mantenimiento colonial de las islas para el Reino Unido.