Se cuestiona la reciente postura de Javier Milei sobre las Malvinas, calificándola como una maniobra para recuperar iniciativa política y desviar la atención de la crisis económica.
Se señala la contradicción de Milei al pasar de afirmar que los isleños debían votar con los pies a reivindicar la soberanía argentina, y se advierte sobre la posibilidad de un "momento Galtieri".
Se expresa preocupación por las posibles consecuencias de romper relaciones con el Reino Unido e Israel, y se cuestiona la idoneidad de la secretaria de Malvinas, Paola Dichiaro, por sus vínculos con iniciativas británicas.
Se debate la necesidad de apoyo estratégico de potencias extranjeras para defender la soberanía y se menciona la influencia de Estados Unidos en la política argentina, así como su interés en controlar nuevas tecnologías frente a China.
Se critica la creación de un "Consejo de Seguridad" por parte de la dictadura y se menciona la existencia de un "Consejo Malvinas" al que no se ha convocado a los representantes políticos.