Se cuestiona la credibilidad del gobierno de Javier Milei y se sugiere una "mano maestra política" detrás de sus acciones, posiblemente de Santiago Caputo.
Se menciona un informe que pone en duda la influencia británica en la formación de dirigentes argentinos y los vínculos de funcionarios con iniciativas de Londres, en el contexto de la disputa por la soberanía en el Atlántico Sur.