Se comenta la inversión de más de mil millones de dólares de empresas británicas e israelíes para la explotación de crudo en Malvinas, con una producción estimada de 50.000 barriles diarios.
Se expresa decepción porque no se anunciaron beneficios directos para los excombatientes o familiares de caídos en Malvinas, sino medidas relacionadas con la defensa de la soberanía.
Se compara la capacidad de captar la atención con el tema Malvinas a la de hablar de Maradona o Messi, reconociendo que "toca una fibra" a pesar de conocer los "trucos" políticos.
Se cuestiona qué se recupera fácticamente con estas medidas y se sugiere que, si bien no se recuperarán las islas a corto plazo, podrían implementarse acciones concretas.