Se cuestionan las contradicciones en el discurso del presidente Javier Milei, contrastando su elogio a Pinochet en Chile con su posterior postura sobre las Malvinas.
Se recuerda que Pinochet fue investigado por crímenes de lesa humanidad y que su gobierno apoyó al Reino Unido durante la guerra de Malvinas. Se señala que Milei, quien pactó con los británicos, luego adopta una postura firme sobre la soberanía argentina.
Se critica la firma de acuerdos que permiten vuelos directos desde Malvinas a otros países de Latinoamérica sin pasar por Argentina, comparando esta situación con prácticas del kirchnerismo y del gobierno de Macri, y se plantea la duda sobre la coherencia de las políticas.