Se hace un llamado a la dirigencia política, económica y social de Argentina a unirse en un solo frente para el reclamo por las Islas Malvinas, independientemente de las diferencias políticas. Se enfatiza que Malvinas es una causa que trasciende las disputas partidarias.
Se argumenta que el reclamo es justo, que las islas pertenecen a Argentina y fueron arrebatadas. La recuperación de Malvinas es indispensable para la proyección del país en las próximas décadas, presentando dos caminos: convertirse en una gran nación capaz de defender sus intereses o seguir un camino de declive.