El presidente de Brasil, Lula da Silva, afirmó que la democracia no puede ser rehén de filtraciones selectivas y exigió que se investigue a todos sin privilegios. Hizo estas declaraciones en el marco de la crisis que afecta al Supremo Tribunal Federal.
Lula da Silva instó al presidente de la Suprema Corte y a la Procuraduría General de la República a liderar un proceso que garantice la integridad y confianza en las investigaciones, reconociendo la gravedad del momento.