El presidente argentino anunció nuevas medidas respecto a las Islas Malvinas, reafirmando la soberanía argentina sobre el territorio.
Se expresó la posición del Estado argentino de que las Malvinas son argentinas por historia y derecho, considerando inválidos los argumentos basados en referendos realizados en las islas.
Se mencionó una posible reevaluación de la postura histórica de Estados Unidos respecto a Malvinas, interpretada como una amenaza a los intereses argentinos.
El discurso también contrastó la situación del Reino Unido, enfrentando crisis, con un futuro "floreciente" para Argentina, y anunció un decreto de necesidad y urgencia para ampliar recursos del Ministerio de Defensa y construir una base naval en Tierra del Fuego.