Se afirmó contundentemente que "Las Malvinas fueron, son y serán argentinas", calificando la situación actual como una "payasada" y una "falta de respeto a nuestros veteranos y a nuestra historia".
Se critica la idea de que se quieren recuperar las Malvinas para ofrendarlas a Trump, considerándolo un acto absurdo y una burla.
Se enfatiza que la política sobre Malvinas no puede estar en manos de "un par de inexpertos", sino que debe ser una política de Estado profesional acordada en el Congreso y sostenida en el tiempo.