Se debatió sobre la política de Estado en relación a Malvinas, contrastando la figura de Galtieri con la de Milei, y se enfatizó la importancia de la diplomacia para la proyección argentina en el Atlántico Sur y la Antártida.
Se recordó la construcción del aeropuerto en Malvinas por la Fuerza Aérea Argentina y la posibilidad de un acuerdo con dos banderas, trunco por la muerte de Perón y la guerra. Se mencionó la ley Pino Solanas de 2011 contra empresas petroleras extranjeras y los riesgos ecológicos de la extracción de petróleo.
Se criticó la falta de una política exterior clara en gobiernos anteriores y se elogió la labor del canciller Quirno en el mensaje presidencial, dándole un "tono de Estado". Se subrayó la oportunidad geopolítica que representa el Atlántico Sur, especialmente ante la finalización del Tratado Antártico en pocos años.
Se planteó la necesidad de recomponer vínculos con la región, incluyendo Uruguay, y se destacó la importancia de los puertos uruguayos para la flota pesquera que opera en Malvinas. Se mencionó que el calamar es una fuente de ingresos significativa para los habitantes de las islas.
Se recordó el encuentro en Ushuaia en 2012 donde fuerzas políticas acordaron diez puntos sobre Malvinas, incluyendo el repudio a la base militar y a las empresas petroleras. Se enfatizó la importancia estratégica del Atlántico Sur para el comercio y la proyección antártica, así como la necesidad de una política de Estado clara.