El gobierno argentino, a través del presidente Javier Milei, ha elevado la tensión diplomática con el Reino Unido por la explotación de recursos petroleros en las Islas Malvinas. Se anunciaron sanciones contra empresas que operan en la zona, con el objetivo de recordar que la explotación de recursos en el área en disputa es ilegal y que Argentina se reserva el derecho sobre ellos.
La medida busca potenciar la independencia económica de las islas, que actualmente depende en un 60% de la pesca. Las regalías y los montos por extracción de petróleo fortalecerían la autonomía de las Malvinas, algo que Argentina no acepta. El presidente Milei alertó a quienes presten servicios para esta inversión, recordando que las sanciones estaban previstas en las leyes.
Empresas como Rockhopper y Navitas, que operan en el yacimiento C-Lion, emitieron un comunicado asegurando que las acciones de Milei no tendrán un efecto significativo en el desarrollo del proyecto, ya que operan bajo licencias otorgadas por el gobierno de las islas, considerado un territorio británico de ultramar autónomo.