El presidente Javier Milei criticó la pérdida de capacidad de pensamiento estratégico en Argentina durante décadas, donde la política se centró en la próxima elección en lugar de las próximas generaciones.
Se señaló que esta tendencia llevó a la destrucción de la riqueza, el abandono de sectores estratégicos y el vaciamiento de las fuerzas armadas, debilitando la capacidad del país para defender sus reclamos soberanos.
Milei enfatizó que la prosperidad es condición necesaria para la seguridad, y la seguridad para la supervivencia de la nación, definiendo la seguridad nacional en un sentido amplio que incluye la economía y la protección del Atlántico Sur.