El presidente Javier Milei reflexionó sobre la necesidad de una política de seguridad nacional, criticando la tendencia de la política argentina a pensar en el corto plazo en lugar de las futuras generaciones. Señaló la destrucción de la riqueza, el abandono de sectores estratégicos y el vaciamiento de las fuerzas armadas como factores que limitan la capacidad del país para defender sus reclamos soberanos.
Milei afirmó que la prosperidad es condición necesaria para la seguridad, y la seguridad para la supervivencia. Definió la seguridad nacional no solo como defensa física, sino como aquello que asegura el bienestar del país.