El presidente Javier Milei reafirmó la soberanía argentina sobre las Malvinas, declarando que "las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho". Denunció la ocupación británica desde 1833 y la instalación de una situación colonial.
Milei argumentó que los isleños, al ser una población implantada en territorio usurpado, no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación. Calificó la situación como colonial y perpetuada hasta nuestros días.