El presidente Javier Milei reivindicó el derrocamiento de Salvador Allende en un mensaje con un claro tono libertario y de apoyo a la derecha regional. Milei calificó a la izquierda como un "cáncer" y se refirió críticamente a los "izquierdistas".
Estas declaraciones se dan en un contexto de debate sobre la historia política de Chile y América Latina, donde las figuras de Allende y Milei representan visiones opuestas.